¿Por qué tenemos que limpiar la chimenea?
Limpiando nuestra chimenea conseguimos una buena combustión. Los conductos al encontrarse totalmente limpios proporcionan un tiro completo que facilita el encendido del combustible.
Con la limpieza evitamos posibles incendios del hollín acumulado en la chimenea. No es frecuente el incendio en una chimenea, pero puede producirse si dejamos pasar los años y no mantenemos los conductos en buen estado.
Debido al continuo calor al que están sometidos los materiales, en ocasiones se pueden producir desprendimientos de algún material en el interior de la chimenea como un ladrillo, yeso etc. Las Aves suelen tener como punto de referencia el anidar en chimeneas con lo que es posible que en alguna ocasión parte del nido pueda atascar los conductos.
Será importante tener en cuenta si nuestra chimenea es directa o tiene codos, en el segundo caso deberemos efectuar la limpieza de los registros y los codos con mayor asiduidad.
¿Cada cuánto tiempo se limpia la chimenea?
La necesidad de limpieza variará en función de la cantidad de horas de uso y del tipo de combustible. Si el encendido es habitual o diario lo aconsejable es una limpieza anual. Si nuestro uso es esporádico o tan sólo en fines de semana lo normal es realizar una limpieza cada dos años.
¿Cómo realizar la limpieza diaria de una chimenea o estufa?
La limpieza diaria de una estufa o chimenea es imprescindible para la correcta combustión del combustible.
Lo esencial es retirar cenizas y escoria resultante de combustiones anteriores, para ello utilizaremos un gancho y recogedor de metal. Las cenizas y escorias, por seguridad, se depositaran en un cubo de chapa, de esta forma se controlan los posibles residuos aún incandescentes.
El uso de una brocha o pincel mejorara considerablemente la limpieza de nuestra chimenea sobre todo en los recuperadores de calor o insert. El depositar las cenizas bien apagadas sobre plantas es un buen abono natural que podemos utilizar en ocasiones.
Los distribuidores de venta de estufas y chimeneas comercializan un cubo de chapa especial que enganchado a nuestro aspirador nos facilita la labor de la limpieza de la chimenea. Evidentemente los residuos quedan depositados en el cubo de metal y nunca sobre la bolsa de nuestro aspirador.
¿Requiere un mantenimiento específico la chimenea? ¿Quién nos limpia la chimenea?
Para el mantenimiento apropiado de nuestra chimenea en perfectas condiciones, será bueno el utilizar productos de mantenimiento, conocidos como antihollín. En el mercado existen diferentes productos de sencilla utilización: se arroja el sobre o envase sobre las llamas, lo que volatiliza el hollín acumulado en las paredes.
Este tipo de productos mantienen en buenas condiciones el interior de la chimenea pero no garantizan una correcta limpieza y sobre todo no sirven para desatascar una chimenea que está completamente cerrada o atascada. En situaciones de éste tipo y para una limpieza efectiva son necesarios los servicios de un profesional.
La persona que nos limpia la chimenea se le conoce como deshollinador o fumista. Actualmente es un oficio muy profesionalizado liderado por empresas especializadas que utilizan todos los medios necesarios para una correcta limpieza de la chimenea sin apenas manchar nuestro hogar.
La utilización de servicios profesionales de este tipo es aconsejable cada uno o dos años, dependiendo del uso dado a la instalación y sus propias características.


